Marcelino Benítez Casco

por: Aída Lara

(Docente/Conductora radial)

   Benítez Casco, Marcelino. (1936) Itapé Huguá, Guairá, Paraguay.  Arpista, compositor. Fueron sus padres, Pedro Benítez y Aureliana Casco,  allí creció con sus 9 hermanos y  la familia. Vivió una infancia feliz y acomodada hasta los 10 años. En la guerra civil de 1947 perdieron todo, y desde entonces,  tuvo que dejar los estudios para ayudar a sobrevivir con su gente.

  A los 8 años comenzó a estudiar trombón en la Banda de músicos de Itapé donde permaneció hasta los 16 años, en que  ingresó en la Banda de músicos del Batallón Escolta donde   siguió estudiado música y trombón. Recién a los 18 años, y estando en ese regimiento, comenzó a practicar el arpa con el Maestro Feliciano Peralta, que  le llamaba cariñosamente  “Sargento’i[i]. Él no solo le enseñó a ejecutar el arpa, sino que también, le instruyó en la escuela de la vida. Fue como un padre para Marcelino. El relacionamiento con el maestro fue continuo, puesto que vivía a 300 metros del cuartel, donde prestaba servicios.  Su debut como arpista fue en Radio Guaraní de Asunción. Su profesor le dijo que no estaba muy bien de salud, así que le pidió que lo reemplazara en la presentación, que éste debía tener en el programa del humorista José L. Melgarejo. Así,  por primera vez actuó ante el público, acompañando al dúo Amarilla-Gómez.  Hasta entonces,  Marcelino no tenía la seguridad de que podía vivir de la música.

  En 1958 finalizó su servicio militar, dejó la banda de músicos para dedicarse de lleno al arpa, cuando se presentó la gran oportunidad. Se integró a un gran grupo folclórico con el nombre de  “Los Embajadores” con  la participación de Antonio González, Gómez, Lorenzo Pérez y la bailarina Irina González. Con este grupo recorrieron las ciudades más importantes de Bolivia como La Paz, Oruro, Cochabamba, Santa Cruz de la Sierra, entre otros, esta gira les llevó como un año en  Bolivia y luego pasaron a Chile

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  Al concluir este compromiso,   regresó por la ciudad de Mendoza con el propósito de  conocer  al gran guitarrista y arpista Prudencio Giménez.Pasó unos días con Prudencio, compartiendo con él varios momentos que resultaron inolvidables para Marcelino. Su estancia en esa ciudad fue muy provechosa, pues gracias a ese encuentro, aprendió varias obras que el artista y compositor le enseñó personalmente.

  Después de unos días regresó al Paraguay e ingresó al gran conjunto de Eladio Martínez. Este grupo  estaba constituido por 3 arpas, 3 guitarras un  contrabajo y la señora Yverá como cantante.

Durante toda su carrera en Paraguay  acompañó a varios grupos, entre los que podemos citar, al dúo Vargas-Saldívar, Peña-González, Conjunto Tricolor, Espínola-Marín, Aguilera-Brítez, Quintana-Escalante, Los Hermanos Arce. Realizó giras por  Buenos Aires, Montevideo, Porto Alegre, São Paulo y Rio de Janeiro.

Entre 1964 formó parte de  “Los 3 del Paraguay”, bajo la dirección de Tito Ávalos. Con ellos grabó un disco simple.

Marcelino Benítez Casco con ”LOS GUAIREÑOS” dirigido por Rubito Medina, en

una recordada actuación acompañando al cantante Lucho Gatica –1-

  En el año 1966 fue convocado por Rubito Medina para integrar “Los Guaireños”.  Recorrió toda Europa y Medio Oriente durante dos años. Así pisaron los escenarios del  Líbano, Irán, Grecia, Rumania, España, entre otros. En 1969 cumplió su contrato  con “Los Guaireños” y tomó un nuevo camino. A Rubito lo recuerda como un gran maestro y un buen amigo.

(2)

En 1969 le invita Agustín Barboza y su compañera Yverá. Con ellos estuvo hasta 1974. Con “Los Barboza” cumplieron contratos por  los cantones suizos, España, Alemania, Italia, Francia y Bélgica.  Desde que se retiró de Los Barboza, Marcelino Benítez Casco sigue realizando presentaciones entre Barcelona y Suiza. Siente a Cataluña como su casa, pues su carrera en Europa la inició allí, donde también tiene varios amigos. Ese año formaron un grupo con Miguel Espínola e Isaac Ortiz siguiendo con sus conciertos.

  Marcelino Benítez Casco vive  en Suiza, allí se dedica a la enseñanza de los secretos del instrumento, los repara y construye bellísimas arpas, que se caracterizan por un sonido voluminoso y pastoso.  Es un arpista muy dedicado. Sus ex compañeros afirman que se pasaba ensayando todo el día, tanto con la mano derecha como con la izquierda. Practicaba todos los ritmos tradicionales de América, o lo que se pudiera utilizar en las presentaciones. Siempre estaba dispuesto, nada le era desconocido, porque lo que no sabía preguntaba. Tenía muchos deseos de aprender. Cuando tocaba temas de otros compositores, primero se ceñía a la creación del compositor, en la segunda vuelta incorporaba su creatividad, sus arreglos especiales, por el respeto  que tenía por la creación del autor. Ese es Marcelino.[ii] 

  Tiene discos grabados con varios intérpretes, así acompañó al dúo Vargas-Saldívar; Peña-González; Neneco Norton; Pura Agüero Vera; Los Tres del Paraguay; Los Guaireños; con Agustín Barboza, como director del grupo “Los Galanes del Paraguay, tiene 3 discos como solista de arpa

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  En el año 1983 falleció su madre, en 1984 vino por última vez al Paraguay, desde entonces piensa en volver todos los años pero algo le detiene.  Hace 15 años dejó de tocar el arpa por culpa de un infarto que sufrió, quedando su mano derecha un poco débil, pero de nuevo a instancias y el pedido de los amigos, está comenzando a practicar de nuevo y cree que volverá a hacerlo con un poco de esfuerzo. Dice que oficialmente como músico, no lo está haciendo, pero con los amigos nunca dejó de practicar.

  Recuerda con mucho cariño a los músicos contemporáneos como Sergio Cuevas, que ya no está con nosotros, Víctor Rodríguez, Abel Sánchez Giménez, Enrique Samaniego, que también ya partió al otro mundo. Fueron sus guías, su maestro Feliciano Peralta, Félix Pérez Cardozo, Digno García y Prudencio Giménez, en quienes trató de reflejarse para dar lo mejor de sí al arpa y al arte paraguayo.

  Tiene varios temas compuestos, entre los que podemos citar: Itapé poty, Calesita guy, Campanario de Itapé, a Feliciano Peralta (su querido maestro), Kiliki y Taperé, entre otros. 

  Marcelino Benítez Casco, sigue practicando el arpa con cariño, construyendo y arreglando, es un perfecto luthier, que trata de sacar el mejor sonido al arpa paraguaya, allá lejos. Es cierto que hace mucho tiempo que no viene al Paraguay, pero jura que el Paraguay nunca salió de su alma, de su corazón de sus recuerdos. Marcelino, gran maestro del arpa paraguaya.

[1]  Pequeño Sargento.

[1]  Conversaciones con la señora  Iverá.

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(1) Foto: Gentileza de Javier M. Delgado Fleitas

(2) Foto de LPs: Cortesía de. Ronaldo Suter

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ACOTACION DE FA-RE-MI: Interpretaciones magistrales de Marcelino Benítez Casco(x):

01.Mañanitas Paraguayas (Alejandro Villamayor)
02.Itapé Poty (Marcelino Casco Benítez).

(x) Gentileza del ciudadano suizo, Ronaldo Suter (St,Gallen; Suiza)

Disfruten, también, de este vídeo, medio casero, del arte singular de Marcelino Benítez Casco, en la grata compañía de sus amigos Ronaldo Suter y Emilio Ferrari: